Bienvenido/a,

soy Rafel Petrus.

Tu brújula empresarial.

“Me voy de la empresa, ya no puedo más”

Mi padre, muy sereno, me contestó:

“Eres libre de hacer lo que quieras, pero los problemas siempre te perseguirán si no los afrontas. 

 

Piénsalo durante una semana, busca cómo puedes resolverlos y, si sigues pensando lo mismo, buscaré un nuevo gerente que te sustituya”.

 

Vaya lección me dio el tío.

 

“Los problemas siempre te perseguirán si no los afrontas”

 

Desde entonces problema que ha surgido, problema al que le he buscado solución. 

 

¡Gracias papá!

 

Puede parecer muy obvio, pero luego, veo a mucho empresario navegando sin rumbo y muy a la deriva, que me dice;

“No tengo tiempo para hacer nada. Me paso el día estresado/a trabajando”.

 

“Apenas tengo vida personal, ni tiempo para dedicarme a mí y a mi familia”.

 

“Todo tiene que pasar por mí. Delegar es muy complicado. No me termino de fiar del personal que tengo”.

 

“El negocio no vende todo lo que debería y no sé cómo definir una estrategia que me lleve a mejorar los resultados.



“Me siento muy solo/a a la hora de tomar decisiones importantes y me genera mucha ansiedad y noches sin dormir”.

 

“No tengo un rumbo claro. Voy más perdido que un barco a la deriva”

 

“No sé como sacar los precios de los productos o servicios, con qué márgenes trabajar, ni cómo definir una estrategia comercial que me dé buenos resultados”



“Soy un desastre con lo de llevar los números de la empresa”.

 

“Cuando el gestor me explica los números, no me entero de nada. Como si me hablara en chino”.

 

“Gano dinero, pero tengo la sensación de que podría obtener mejores resultados”.

 

“No sé cómo afrontar de mejor manera los problemas con mi equipo, con clientes o con proveedores”

Y a ver, todo emprendedor o empresario pasamos por momentos de mierda.

 

De querer abandonar y tirarse por la borda. 

Problemas, inseguridades, miedos, dudas, insomnio…

 

Pero de eso, a pensar que lo de arriba es lo normal y no buscarle soluciones, hay un mar de por medio. 

Y lo peor no es eso. 

 

Lo peor, es que la gente olvida porque montaron su negocio. 

 

¿Tú te acuerdas la razón principal de porque lo montaste? ¿De porque decidiste embarcarte en la aventura de emprender? 

 

Para ganar pasta, para ser más libre, para generar empleo o para hacer lo que quisieras, sí…Pero me refiero a la razón más profunda. 

 

¿La recuerdas? 

 

A mí nunca se me ha olvidado;

 

Tener calidad de vida.

 

 

Supongo que no emprendiste para tener problemas.

 

Asumiste un riesgo que pocos asumen para vivir mejor.

¿Me equivoco?

 

Mi padre con aquella gran lección me enseñó algo que me ha permitido que mi empresa vaya sola y pueda dedicarle mucho tiempo a, simplemente vivir bien.

 

Y con vivir bien me refiero a viajar, navegar, ir en bici o simplemente leer un libro bien tranquilo y relajado.  

O también…

 

Dedicarle parte de mi tiempo a otros empresarios y ayudarles a recuperar algo que tal vez han olvidado

 

Porque…




No elegiste ser empresario para ser esclavo de tu propio negocio.

Tomaste aquel riesgo para una gran calidad de vida.

 

Verás, ahora lo llaman Mentor.

Pero hoy en día cualquiera se hace llamar mentor, sin saber de:

Estrategia.

Pensar a largo plazo.

Hacer números y entenderlos.

Gestión y liderazgo de equipos (mi equipo es de +20 empleados).

Ser resiliente (en mi empresa de toda la vida, he sufrido 3 grandes crisis y he estado a punto de arruinarme dos veces. Pero aquí sigo).

Hacer crecer el negocio (en 10 años hemos crecido x4 gracias al equipo).

Disfrutar de las 4 libertades (de tiempo, economía, de salud y geografía).

y algunas cosas más…

Verás, llevo en esto más de 35 años.

 

He pasado tempestades de todo tipo, he encallado varias veces y he estado a punto de hundirme, así que me puedes llamar mentor o como quieras.

 

Lo que tengo claro es que tengo lo necesario para poderte acompañar, guiar y ayudar si eres emprendedor o empresario, para que tengas mejor calidad de vida, más tiempo para las cosas que importan y para que tu empresa crezca de manera rentable.

 

Disfruta la decisión que tomaste aquel día que decidiste partir, trabaja menos, con menos problemas y vive mejor.

 

Tengo las coordenadas y el rumbo exacto para alcanzar “Isla Calidad de Vida”, ¿las quieres?…

Tengo una manera muy particular (y muy marinera) de empezar a trabajar con alguien.

 

 

Antes de contártelo, decirte varias cosas…

 

 

Mis mentorías son totalmente personalizadas, nada enlatado. 

 

Son mentorías premium, en persona, 1 a 1. (si eres empresario de Menorca)

 

 

Son exigentes, yo te voy a dar mi 100% para que empieces a vivir mejor. Por lo que exijo que te entregues al 100% (si no hay compromiso, para que empezar).

 

 

Mi tiempo es limitado, recuerda que me gusta vivir la vida. 

 

 

Así que me tomo muy en serio con quien elijo trabajar y con quien no, por eso tengo una manera especial de saber si eres un buen candidato para una de las pocas mentorías que doy al año.

 

 

Me gusta, primero, invitar a comer a los empresarios. (o simplemente a desayunar o tomar un café si lo prefieres)

 

 

Para poder optar a una de esas comidas y ver si puedes entrar en mi mentoría, rellena este formulario…

¡Que los vientos te acompañen!

Mentorías Personalizadas

Bienvenido/a,

soy Rafel Petrus.

Tu brújula empresarial.

“Me voy de la empresa, ya no puedo más”

Mi padre, muy sereno, me contestó:

 

“Eres libre de hacer lo que quieras, pero los problemas siempre te perseguirán si no los afrontas.

 

Piénsalo durante una semana, busca cómo puedes resolverlos y, si sigues pensando lo mismo, buscaré un nuevo gerente que te sustituya”.

 

Vaya lección me dio el tío.

“Los problemas siempre te perseguirán si no los afrontas”.

 

Desde entonces problema que ha surgido, problema al que le he buscado solución.

 

¡Gracias papá!

 

Puede parecer muy obvio, pero luego, veo a mucho empresario navegando sin rumbo y muy a la deriva, que me dice;

“No tengo tiempo para hacer nada. Me paso el día estresado/a trabajando”.

 

“Apenas tengo vida personal, ni tiempo para dedicarme a mí y a mi familia”.

 

“Todo tiene que pasar por mí. Delegar es muy complicado. No me termino de fiar del personal que tengo”.

 

“El negocio no vende todo lo que debería y no sé cómo definir una estrategia que me lleve a mejorar los resultados.

“Me siento muy solo/a a la hora de tomar decisiones importantes y me genera mucha ansiedad y noches sin dormir”.

 

“No tengo un rumbo claro. Voy más perdido que un barco a la deriva”.

 

“No sé como sacar los precios de los productos o servicios, con qué márgenes trabajar, ni cómo definir una estrategia comercial que me dé buenos resultados”.

“Soy un desastre con lo de llevar los números de la empresa”.

 

“Cuando el gestor me explica los números, no me entero de nada. Como si me hablara en chino”.

 

“Gano dinero, pero tengo la sensación de que podría obtener mejores resultados”.

 

“No sé cómo afrontar de mejor manera los problemas con mi equipo, con clientes o con proveedores”.

Y a ver, todo emprendedor o empresario pasamos por momentos de mierda.

De querer abandonar y tirarse por la borda. Problemas, inseguridades, miedos, dudas, insomnio…

 

Pero de eso, a pensar que lo de arriba es lo normal y no buscarle soluciones, hay un mar de por medio.

 

Y lo peor no es eso.

Lo peor, es que la gente olvida porque montaron su negocio. ¿Tú te acuerdas la razón principal de porque lo montaste?

¿De porque decidiste embarcarte en la aventura de emprender?

Para ganar pasta, para ser más libre, para generar empleo o para hacer lo que quisieras, sí…

 

Pero me refiero a la razón más profunda. ¿La recuerdas?

 

A mí nunca se me ha olvidado;

 

Tener calidad de vida.

 

Supongo que no emprendiste para tener problemas. Asumiste un riesgo que pocos asumen para vivir mejor. ¿Me equivoco?

 

Mi padre con aquella gran lección me enseñó algo que me ha permitido que mi empresa vaya sola y pueda dedicarle mucho tiempo a, simplemente vivir bien.

 

Y con vivir bien me refiero a viajar, navegar, ir en bici o simplemente leer un libro bien tranquilo y relajado.

 

O también…

 

Dedicarle parte de mi tiempo a otros empresarios y ayudarles a recuperar algo que tal vez han olvidado

 

Porque…

No elegiste ser empresario para ser esclavo de tu propio negocio.

Tomaste aquel riesgo para una gran calidad de vida.

 

Verás, ahora lo llaman Mentor.

Pero hoy en día cualquiera se hace llamar mentor, sin saber de:

También hay que saber de…

Estrategia.

Pensar a largo plazo.

Hacer números y entenderlos.

Gestión y liderazgo de equipos (mi equipo es de +20 empleados).

Ser resiliente (en mi empresa de toda la vida, he sufrido 3 grandes crisis y he estado a punto de arruinarme dos veces. Pero aquí sigo).

Hacer crecer el negocio (en 10 años hemos crecido x4 gracias al equipo).

Disfrutar de las 4 libertades (de tiempo, economía, de salud y geografía).

y algunas cosas más…

Verás, llevo en esto más de 35 años.

 

He pasado tempestades de todo tipo, he encallado varias veces y he estado a punto de hundirme, así que me puedes llamar mentor o como quieras.

 

Lo que tengo claro es que tengo lo necesario para poderte acompañar, guiar y ayudar si eres emprendedor o empresario, para que tengas mejor calidad de vida, más tiempo para las cosas que importan y para que tu empresa crezca de manera rentable.

 

Disfruta la decisión que tomaste aquel día que decidiste partir, trabaja menos, con menos problemas y vive mejor.

 

Tengo las coordenadas y el rumbo exacto para alcanzar “Isla Calidad de Vida”, ¿las quieres?…

Tengo una manera muy particular (y muy marinera) de empezar a trabajar con alguien.

Antes de contártelo, decirte varias cosas…
Mis mentorías son totalmente personalizadas, nada enlatado.
Son mentorías premium, en persona, 1 a 1. (si eres empresario de Menorca)

 

Son exigentes, yo te voy a dar mi 100% para que empieces a vivir mejor. Por lo que exijo que te entregues al 100% (si no hay compromiso, para que empezar).

 

Mi tiempo es limitado, recuerda que me gusta vivir la vida.

 

Así que me tomo muy en serio con quien elijo trabajar y con quien no, por eso tengo una manera especial de saber si eres un buen candidato para una de las pocas mentorías que doy al año.

 

Me gusta, primero, invitar a comer a los empresarios. (o simplemente a desayunar o tomar un café si lo prefieres).

 

Para poder optar a una de esas comidas y ver si puedes entrar en mi mentoría, rellena este formulario…

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