Llevo 37 años en el mundo empresarial.
Empecé con 14 años, recién acabada la EGB y sin querer seguir estudiando. Con la intención de que rectificara y estudiara, mi padre me dijo:
“O estudias o trabajas en el taller mañana a las 7 de la mañana”.
No cambié de opinión.
Con 16 años, ya dirigía el taller.
Con 18 años fui gerente. (Y sigo siéndolo a día de hoy, aunque ahora lo llaman CEO).
Así que sí, mi padre montó el negocio, pero yo lo he gestionado desde los 18 años en solitario (pasando por crisis severas) y lo he hecho crecer hasta lo que es hoy.
Llevo 37 años en el mundo empresarial.
Empecé con 14 años, recién acabada la EGB y sin querer seguir estudiando. Con la intención de que rectificara y estudiara, mi padre me dijo:
“O estudias o trabajas en el taller mañana a las 7 de la mañana”.
No cambié de opinión.
Con 16 años, ya dirigía el taller.
Con 18 años fui gerente. (Y sigo siéndolo a día de hoy, aunque ahora lo llaman CEO).
Así que sí, mi padre montó el negocio, pero yo lo he gestionado desde los 18 años en solitario (pasando por crisis severas) y lo he hecho crecer hasta lo que es hoy.

Te podría dejar algunas frases célebres de las biografías del fundador de Amazon, Jeff Bezos, o de Rafa Nadal, o de Amancio Ortega, donde dicen que poner a un mentor a su lado les permitió llegar donde están hoy.
Pero ni tú ni yo somos Bezos, Nadal o Amancio. Así que te voy a contar algo más cercano.
En 2010, conocí al profesor Joan Mons del IESE, probablemente la persona que más ha influido en mi crecimiento y evolución profesional.
Él me enseñó muchas de las cosas sobre cómo debía llevarse una empresa para alcanzar nuevos niveles de éxito empresarial, sin morir por el camino.
O cuando llevábamos metidos en una gran crisis, que nos llevó a una situación muy, pero que muy complicada y no teníamos ni idea de cómo salir de aquello.
Entonces, acudimos a una organización de ex-directivos que compartían su experiencia de manera altruista y gracias a sus aportaciones y consejos (y, por qué no decirlo, también con todo el esfuerzo y dedicación que nosotros le pusimos) nos permitieron salir de esa situación límite que nos estaba hundiendo y que podría haber acabado con nosotros en el fondo del mar, compartiendo el mismo destino que muchas de las empresas que no superan los 5 primeros años de vida.
Desde entonces he gastado ingentes cantidades de dinero en mentores y capitanes de barco que sabían perfectamente dónde ir y como.
Y siempre, ha sido de las mejores inversiones para mí y mis negocios.
Para darte los 37 años de experiencia que llevo navegando en un mar de retos, dificultades y éxitos, para que a ti te vaya mejor.
Lo mismo que hicieron conmigo.
Si quieres que te guíe, te escuche, te acompañe, te aconseje, te motive y te riña (solo si es estrictamente necesario y cariñosamente, claro).
Y quieres el mapa con las coordenadas de “Isla Calidad de vida”… Debes rellenar la siguiente información.
Si encajas en el perfil, te contactaré para invitarte a comer (o desayunar) primero…
